YouTube Kids y el terror: hay quien se dedica a asustar y traumatizar a los niños de forma sistemática, automatizada y masiva

Los personajes de Peppa Pig fumando y con cuchillos en la mano. Los de Lady Bug semidesnudos en una barra americana. Los de la Patrulla Canina suicidándose poseídos por el demonio. Un Spider-man de plastilina orinando en la bañera en la que se está bañando Elsa. Personas reales que se disfrazan de superhéroes y superheroínas y representan escenas que van de lo absurdo a lo absolutamente abominable.

Ese es el mundo al que expone YouTube Kids a millones de niños todos los días. Niños que no tienen la capacidad de diferenciar si esos contenidos son realmente adecuados o no y que los consumen como hipnotizados. Niños que de seguir viendo esos vídeos considerarán que eso es lo normal. No lo es. Google, es necesario hacer algo.
De idea genial a amenaza para la salud mental de nuestros hijos

Cuando Google lanzó YouTube Kids en febrero de 2015 la idea parecía fantástica. Millones de padres en todo el mundo se encontraron con una forma hipotéticamente ideal de asegurarse de que si enchufaban a sus niños a la tablet o al móvil de turno, los contenidos de vídeo a los que podrían acceder serían adecuados para ellos.

Esa era la idea, desde luego. Uno instalaba la aplicación móvil en el dispositivo y listo, a dejar que el niño disfrutase con aquellos vídeos que iban más allá del entretenimiento y que según los responsables de Google también ofrecía vídeos educativos. Con ella, aseguran sus creadores en la descripción de Google Play "los niños podrán descubrir vídeos, canales y listas de reproducción que les encantarán".

En esa misma descripción, eso sí, Google avisa: "Los vídeos que aparecen en la aplicación se seleccionan de forma automática. Ningún sistema automatizado es perfecto y, por tanto, es posible que tu hijo se tope con algo que no te gustaría que viera. Si encuentras un vídeo que consideras inapropiado, márcalo y lo revisaremos a la mayor brevedad posible".

El problema es que esa automatización ha convertido YouTube Kids en un servicio que podría acabar perturbando a nuestros pequeños. Es cierto que hay contenidos de entretenimiento y educativos perfectos para los niños, pero por encima de todos ellos están millones de vídeos totalmente inapropiados y que no solo aparecen en las búsquedas de YouTube Kids: se generan de forma automática y logran hipnotizar a los niños con desarrollos que van de la incongruencia hasta la violencia, y que se aprovechan del uso de imágenes, personajes y canciones infantiles para engañarles y traumatizarles a ellos y tenernos engañados a nosotros.
Los huevos Kinder son solo el primer paso hacia el infierno

Esa denuncia no es nueva, pero se ha visto impulsada por el tratamiento reciente del problema que han realizado medios como The New York Times, BoingBoing, Fast Company o The Sun.

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